El Aloe Vera en la Piel
piel joven y fresca con Aloe Vera
"La Salud
y el Bienestar son Belleza"
El Aloe Vera
es un potente regenerador
celular, pero también posee propiedades astringentes, analgélsicas,
antimicrobianas... Sus aplicaciones son innumerables, es especialmente eficaz
contra las quemaduras, acelerando la cicatrización y regeneración de la zona
quemada.
Los aminoácidos, la vitaminas
y los minerales que contiene el aloe lo hacen muy efectivo para combatir las
pieles desvitalizadas y dañadas.
Cómo saber el tipo de piel que tenemos
En primer lugar hay que saber que
el concepto que se aplica para clasificar el tipo de piel es la grasa que ésta
genera. Sabiendo esto resulta mucho más sencillo aclarar el tipo de piel
tenemos, qué problemas es más propensa a padecer y cómo se deben tratar.
Piel Grasa
Para distinguir un cutis graso
debemos observar varias señales frente al espejo: suelen destacar los brillos,
son pieles de poros dilatados y brillantes en exceso, comúnmente rechazan el
maquillaje, que suele correrse debido a la acción de la grasa, ya que ésta forma
una película donde los productos cosméticos se fijan con mayor dificultad.
¿Cómo cuidar una
piel grasa?
Son pieles con una mayor tendencia
acnéica en las que con frecuencia se desarrollan puntos negros, conviene
tratarlas con un producto astringente, como el gel de aloe, que las protege y
las nutre al mismo tiempo que reduce el exceso de grasa. No hay que dejar de
hidratarlas para mantenerlas jóvenes y tersas, para ello es necesario usar una
crema hidratante o hidronutritiva libre de grasa.
Piel Seca
Es justo el caso contrario del
cutis graso, en este tipo de piel las glándulas sebáceas no producen suficiente
sebo y la carencia de grasa da como resultado una piel áspera y mate en la que
los poros están casi cerrados. Tiende a resecarse con el simple efecto del aire
y en algunos casos llega a cuartearse.
¿Cómo cuidar una piel seca?
Este tipo de pieles requiere más
cuidados que el cutis graso o normal, pues tiende a envejecer prematuramente.
Debemos aplicar diariamente una crema nutritiva rica en aceites vegetales
(almendras, aguacate, oliva…) y vitaminas, en especial vitaminas E y A
(Retinol), que combaten los efectos de los radicales libres y el envejecimiento
prematuro. Tampoco podemos descuidar la hidratación, para mantener la piel
hidratada es preciso aplicar una crema humectante, preferiblemente después de la
ducha y con la piel aún mojada.
Complementando todo esto una precaución: evitar la exposición prolongada al sol.
Piel Normal o Mixta
Seguro que has oído hablar de la
famosa T. La piel normal o mixta se caracteriza por un exceso de grasa en la T
(frente, nariz y mentón) y sequedad en pómulos y mejillas. Es el tipo de piel
que más fácil de cuidar, pues tanto la zona grasa como la seca son menos
extremas.
¿Cómo cuidar una
piel mixta?
En primer lugar (esto vale para
todos los tipos de pieles) procurar no castigarla demasiado exponiéndola de
forma prolongada al sol o situaciones de contaminación, exceso de humos, etc.
Normalmente una buena limpieza y una hidratante suelen ser suficiente, en la T
un gel de aloe va bien para rebajar la grasa, y en pómulos y mejillas una
hidronutritiva.
Piel Sensible
Como dijimos al principio
cualquier tipo de piel (grasa, seca o normal), además puede ser sensible. Estas
pieles reaccionan con manchas, sarpullidos, dermatitis o rojeces ante cambios
emocionales, de temperatura, situaciones de estrés, etc. Suelen ser brotes
pasajeros que desaparecen enseguida, a veces también asociados a algún tipo de
crema, pues son pieles proclives a las alergias.
¿Cómo tratar una
piel sensible?
Para empezar procura utilizar
productos hipoalergénicos, haz siempre la prueba del algodón: moja un algodón
con una pequeña cantidad del producto que vayas a aplicarte, frota en la muñeca
y observa si tu piel reacciona con algún tipo de brote, si no es así puedes
aplicarte
el producto, que ha de ajustarse a los cánones del tipo de piel que tengas y que
hemos explicado en los puntos anteriores.
Algunos consejos prácticos para cuidar la piel con ALOE VERA
A veces no basta con aplicar el
producto adecuado, además hay que hacerlo de la forma correcta. Siempre que
empleemos una crema para la cara debemos recordar que es importante tener el
cutis bien limpio, eso lo conseguiremos lavándonos con un jabón neutro antes de
la aplicación; para que el resultado sea óptimo hay que usar al menos una vez
por semana un gel exfoliante y aplicarse una mascarilla un par de veces al mes,
con eso conseguiremos que los poros estén bien abiertos y listos para recibir y
absorber con facilidad.
También es importante que
masajeemos suavemente y en círculos la zona donde nos vamos a aplicar la crema, además
de los poros abiertos es conveniente que los capilares se activen y reciban el
caudal de nutrientes. El último factor a tener en cuenta antes de aplicar la
crema es usar un producto que favorezca la penetración del cosmético para su
máximo aprovechamiento, para ello nada mejor que el aloe, que además de
aportarte nutrientes mejorará enormemente la penetración de todos los
componentes de la crema que usemos, eso se debe a su alto contenido en lignina,
un compuesto que acelera y favorece la absorción. Además, el aloe podrás
aplicarlo en todos los tipos de pieles como te explico a continuación:
Si tenemos la piel seca: mezclar
un gel de aloe con aceite de oliva, aguacate o almendras dulces para conseguir
una excelente nutritiva.
Si tenemos la piel grasa: usar
el gel solo, es astringente y reduce el exceso de grasa, quizá notemos una
cierta tirantez al principio, si nos molesta basta con aplicarnos el gel después
de la ducha, con la cara aún húmeda, así conseguiremos una perfecta hidratación
sin engrasar la cara.
Si tienes la piel normal o
mixta: podemos
usar el gel de aloe sin mezclar, aplicándolo hasta su total absorción. También
podemos usar el gel de aloe con retinol para darle firmeza a la piel, masajeando
en una sola dirección unos instantes hasta su absorción, el aloe fomenta la
producción de colágeno y tiene un efecto exfoliante por lo que también combate
las manchas y las arrugas, es un auténtico multiusos.
Además de para cuidar tu piel,
también podemos usar el aloe para curarla. Utilizando
el gel de aloe para marcas de acné, cicatrices, manchas de la cara, o cualquier
otra imperfección de la piel, también podemos usarlo como gomina después de la
ducha, fortalecerá nuestro pelo y lo mantendrá sano y bonito.
El aloe vera para las alergias en la piel resulta muy útil en las
pieles atópicas con tendencias a tener alergias
La combinación de las sustancias que contiene el aloe vera, es capaz de actuar
en profundidad dependiendo del tipo de piel sobre el que se aplique. Tiene la
capacidad de astringir las pieles grasas, hidrata las pieles secas, regula el
sebo en las pieles con acné y calma las pieles irritadas.
La belleza es el reflejo externo de la salud, si nos sentimos bien por dentro
estamos bellos por fuera
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