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El Aloe Vera en la Piel

piel joven y fresca con Aloe Vera


propiedades del aloe vera en la piel
  1. ¿Que tipo de piel tenemos?
  2. Piel Grasa
  3. Piel Seca
  4. Piel Normal o Mixta
  5. Piel Sensible
  6. Algunos Consejos

"La Salud y el Bienestar son Belleza"

El Aloe Vera es un potente regenerador celular, pero también posee propiedades astringentes, analgélsicas, antimicrobianas... Sus aplicaciones son innumerables, es especialmente eficaz contra las quemaduras, acelerando la cicatrización y regeneración de la zona quemada.

Los aminoácidos, la vitaminas y los minerales que contiene el aloe lo hacen muy efectivo para combatir las pieles desvitalizadas y dañadas.

Cómo saber el tipo de piel que tenemos

En primer lugar hay que saber que el concepto que se aplica para clasificar el tipo de piel es la grasa que ésta genera. Sabiendo esto resulta mucho más sencillo aclarar el tipo de piel tenemos, qué problemas es más propensa a padecer y cómo se deben tratar.

Piel Grasa

Para distinguir un cutis graso debemos observar varias señales frente al espejo: suelen destacar los brillos, son pieles de poros dilatados y brillantes en exceso, comúnmente rechazan el maquillaje, que suele correrse debido a la acción de la grasa, ya que ésta forma una película donde los productos cosméticos se fijan con mayor dificultad.

¿Cómo cuidar una piel grasa?

Son pieles con una mayor tendencia acnéica en las que con frecuencia se desarrollan puntos negros, conviene tratarlas con un producto astringente, como el gel de aloe, que las protege y las nutre al mismo tiempo que reduce el exceso de grasa. No hay que dejar de hidratarlas para mantenerlas jóvenes y tersas, para ello es necesario usar una crema hidratante o hidronutritiva libre de grasa.

Piel Seca

Es justo el caso contrario del cutis graso, en este tipo de piel las glándulas sebáceas no producen suficiente sebo y la carencia de grasa da como resultado una piel áspera y mate en la que los poros están casi cerrados. Tiende a resecarse con el simple efecto del aire y en algunos casos llega a cuartearse.

¿Cómo cuidar una piel seca?

Este tipo de pieles requiere más cuidados que el cutis graso o normal, pues tiende a envejecer prematuramente. Debemos aplicar diariamente una crema nutritiva rica en aceites vegetales (almendras, aguacate, oliva…) y vitaminas, en especial vitaminas E y A (Retinol), que combaten los efectos de los radicales libres y el envejecimiento prematuro. Tampoco podemos descuidar la hidratación, para mantener la piel  hidratada es preciso aplicar una crema humectante, preferiblemente después de la ducha y con la piel aún mojada.

Complementando todo esto una precaución: evitar la exposición prolongada al sol.

Piel Normal o Mixta

Seguro que has oído hablar de la famosa T. La piel normal o mixta se caracteriza por un exceso de grasa en la T (frente, nariz y mentón) y sequedad en pómulos y mejillas. Es el tipo de piel que más fácil de cuidar, pues tanto la zona grasa como la seca son menos extremas.

¿Cómo cuidar una piel mixta?

En primer lugar (esto vale para todos los tipos de pieles) procurar no castigarla demasiado exponiéndola de forma prolongada al sol o situaciones de contaminación, exceso de humos, etc. Normalmente una buena limpieza y una hidratante suelen ser suficiente, en la T un gel de aloe va bien para rebajar la grasa, y en pómulos y mejillas una hidronutritiva.

Piel Sensible

Como dijimos al principio cualquier tipo de piel (grasa, seca o normal), además puede ser sensible. Estas pieles reaccionan con manchas, sarpullidos, dermatitis o rojeces ante cambios emocionales, de temperatura, situaciones de estrés, etc. Suelen ser brotes pasajeros que desaparecen enseguida, a veces también asociados a algún tipo de crema, pues son pieles proclives a las alergias.

¿Cómo tratar una piel sensible?

Para empezar procura utilizar productos hipoalergénicos, haz siempre la prueba del algodón: moja un algodón con una pequeña cantidad del producto que vayas a aplicarte, frota en la muñeca y observa si tu piel reacciona con algún tipo de brote, si no es así puedes aplicarte 
el producto, que ha de ajustarse a los cánones del tipo de piel que tengas y que hemos explicado en los puntos anteriores.

Algunos consejos prácticos para cuidar la piel con ALOE VERA

A veces no basta con aplicar el producto adecuado, además hay que hacerlo de la forma correcta. Siempre que empleemos una crema para la cara debemos recordar que es importante tener el cutis bien limpio, eso lo conseguiremos lavándonos con un jabón neutro antes de la aplicación; para que el resultado sea óptimo hay que usar al menos una vez por semana un gel exfoliante y aplicarse una mascarilla un par de veces al mes, con eso conseguiremos que los poros estén bien abiertos y listos para recibir y absorber con facilidad.

También es importante que masajeemos suavemente y en círculos la zona donde nos vamos a aplicar la crema, además de los poros abiertos es conveniente que los capilares se activen y reciban el caudal de nutrientes. El último factor a tener en cuenta antes de aplicar la crema es usar un producto que favorezca la penetración del cosmético para su máximo aprovechamiento, para ello nada mejor que el aloe, que además de aportarte nutrientes mejorará enormemente la penetración de todos los componentes de la crema que usemos, eso se debe a su alto contenido en lignina, un compuesto que acelera y favorece la absorción. Además, el aloe podrás aplicarlo en todos los tipos de pieles como te explico a continuación:

Si tenemos la piel seca: mezclar un gel de aloe con aceite de oliva, aguacate o almendras dulces para conseguir una excelente nutritiva.

Si tenemos la piel grasa: usar el gel solo, es astringente y reduce el exceso de grasa, quizá notemos una cierta tirantez al principio, si nos molesta basta con aplicarnos el gel después de la ducha, con la cara aún húmeda, así conseguiremos una perfecta hidratación sin engrasar la cara.

Si tienes la piel normal o mixta: podemos usar el gel de aloe sin mezclar, aplicándolo hasta su total absorción. También podemos usar el gel de aloe con retinol para darle firmeza a la piel, masajeando en una sola dirección unos instantes hasta su absorción, el aloe fomenta la producción de colágeno y tiene un efecto exfoliante por lo que también combate las manchas y las arrugas, es un auténtico multiusos.

Además de para cuidar tu piel, también podemos usar el aloe para curarla. Utilizando 
el gel de aloe para marcas de acné, cicatrices, manchas de la cara, o cualquier otra imperfección de la piel, también podemos usarlo como gomina después de la ducha, fortalecerá nuestro pelo y lo mantendrá sano y bonito.
 

El aloe vera para las alergias en la piel resulta muy útil en las pieles atópicas con tendencias a tener alergias

La combinación de las sustancias que contiene el aloe vera, es capaz de actuar en profundidad dependiendo del tipo de piel sobre el que se aplique. Tiene la capacidad de astringir las pieles grasas, hidrata las pieles secas, regula el sebo en las pieles con acné y calma las pieles irritadas.

La belleza es el reflejo externo de la salud, si nos sentimos bien por dentro estamos bellos por fuera

 

 

 

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